Lucha contra la desertificación y la sequía
17 de junio. Celebración mudial de la lucha contra la desertificación y la sequía.
Nos encuentra trabajando…
Este año, el lema parece referirse como nunca a nuestra realidad: “Luchando contra la degradación de la tierra para una agricultura sostenible”. Uruguay está siendo presionado -como todas las regiones agrícolas del mundo- por el aumento de la demanda y los precios de los alimentos. A los problemas históricos de degradación de suelos se suman, así, estos nuevos factores, de gran magnitud y difícil manejo.
Es por esto que resulta especialmente destacable el anuncio realizado por las autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), sobre el plan de fiscalización del uso y de la conservación de suelos que se implementará a partir de este año.
La promoción de buenas prácticas agrícolas, la obligación de trabajar con rotaciones de cultivos, la imposición de declaraciones juradas sobre las metodologías productivas utilizadas, son elementos que impulsarán la conservación de los suelos, independientemente de si se trata del titular del campo o de un arrendatario, o de si el interés primordial del productor es la soja o la pradera.
Nuestro país cuenta con una herramienta fundamental para poner en práctica estas medidas: la Ley Nº 15.239, de Conservación de Suelos y Agua (del año 1981).
Sumando a la herramienta la voluntad política de aplicarla, Uruguay está, ahora, dando pasos trascendentes en la defensa de un recurso natural tan importante como frágil y limitado: nuestros suelos productivos. (www.presidencia.gub.uy)
El Proyecto Producción Responsble viene fomentando una serie de prácticas para el mejor uso de los recursos naturales. Los 1300 proyectos que en estos momentos se encuentran en ejecución, abarcan una superficie cercana a las 200.000 hectáreas y de ellos, en más del 80 % se están financiando prácticas que mejoran en uso de los suelos y del agua. Estas prácticas comprenden la sistematización de los suelos, mediante el trazado de curvas de nivel y de terrazas, la nivelación de chacras y el rebaje de caminos y el manejo conservacionista, donde se destaca el control de cárcavas, las siembras en cobertura, el pasaje del laboreo convencional a la siembra directa, la inclusión de abonos verdes y enmiendas orgánicas, la solarización, el laboreo vertical y las rotaciones.
Respecto al agua, se están construyendo más de 650 soluciones de aguadas para el ganado entre construcción de tajamares y perforaciones, donde se destaca la ejecución del Fondo de Prevención de los Efectos de la Sequía que se está llevando a cabo en el norte del país y que a partir de este año se amplía a otros departamentos del centro y este. En la construcción de tajamares, se prevée el agua necesaria para un período de 5 meses sin lluvias. En los embalses se construye un alambrado perimetral que evita que el ganado contamine el agua, la que es suministrada mediante bebederos y se está fomentando la instalación de bosques de sombra, con especies autóctonas.